jueves, marzo 03, 2005

¿Los puertos extremos?


La ventana los conduciría hacia otra ventana más. Aquella en donde el puente colgante de sus miradas caminarían de la mano y la estrechez de los dedos escondería su fuerza tras los marcos azules. Sin embargo, esta ventana les ofrece únicamente su fruto, una nueva vista de un árbol, la imagen de los tonos azules cubiertos por las gotas de las manos ajenas del pintor, que no sospecha. Son gotas rojizas, y desde esta ventana, asemejan flores. Él debería acercarse hacia la silla y promover un vacío en la imagen; el vestido negro se alzaría de esa silla y se confundiría con la ventana y los verdes que predominan. Y todo ello aún no les daría la oportunidad de caminar sobre ese puente de sus miradas.
Pero hay un lazo que se dibuja bajo la sombra de ese árbol; y es hacia allí donde navegan el vestido negro, su silla y la inquietud de él, que no busca retirar más sus manos de los bolsillos; cree que no dejándolas escapar hacia el rostro de ella nada habrá de generarse, y las estructuras seguirán su cauce. Y él no sospecha ahora que el puerto de sus ojos hacia el que pretende acceder, ese puerto que descansa y se traslada desde la silla, en realidad está observando otra cosa. No sabe que ella y su cabello han notado un camino distinto entre los marcos, y han descubierto otro extremo más allá de lo que los colores proponen, una nueva ruta fuera del límite penoso del marco, una vía innaccesible, que nunca habrá de redimirla.
Pero ella tampoco lo sabe.
Posted by Hello